EN TODAS PARTES SE HORNEAN PERAS. Clodovaldo Hernández

viernes 27 de marzo de 2009

¿Los corruptos rojo-rojitos son más astutos o los investigadores antichavistas más estúpidos?

A propósito del caso de Manuel Rosales, los opositores venezolanos -y en especial sus jefes máximos, los Medio-Partidos- deberían preguntarse por qué el aparato político-comunicacional del Gobierno ha sido eficiente en la presentación pública de los indicios contra este presunto corrupto, mientras ellos llevan diez años acusando a altos jerarcas del "rrrégimen" sin pasar del chisme ramplón de barbería o la zafia murmuración de las comadres.

Por ejemplo, a Diosdado Cabello lo han acusado de poseer toda clase de bienes mal habidos. Usted va por una calle de Caracas donde acaban de terminar un megacentro comercial y una doñita le comenta: "yo no entro ahí porque es de ese canalla dizque socialista". Hay cinco autobuses nuevos en un estacionamiento de Palmarito y el gordo que lava carros en la esquina susurra: "esos son del rolo e' vivo Diosdado". Los dedos índices se estiran aquí y allá pero nadie pasa de me lo dijo un señor que es jardinero del arquitecto que le hizo el proyecto o me lo contó el ayudante, muy hablachento él, de un general que tiene una Hummer para pasear con la amante.

En cambio, al llamado filósofo del Zulia le han rastreado sus inversiones tanto en Venezuela como en el exterior. Hay documentos mercantiles, transferencias bancarias y empresas a nombre de familiares y personas relacionadas, ejemplo clásico de una presunta red de testaferros. ¿Por qué la oposición político-mediática no ha hecho algo parecido con las ostentosas propiedades que las comadres le atribuyen al ahora titular del SuperMOP? ¿Por qué nadie ha puesto en la mesa un papel que pruebe que Juan Barreto tiene un penthouse en Altamira? ¿Por qué ningún paparazzi le ha tomado una foto de Istúriz, con traje de marinerito, pescando agujas a bordo de su yate?

Uno de los miembros del Club de los Malfaldos agrega otra pregunta urticante: ¿Será que los corruptos rojo-rojitos son más astutos o que los investigadores antichavistas son más estúpidos?

La pregunta golpea las creencias más arraigadas en la mente del opositor promedio, que está convencido de la superioridad de su coeficiente intelectual sobre el de la horda chavista.

Aparte de eso, si se demuestra que el alcalde de Maracaibo se ha hecho rico ilegalmente se caerá una de las matrices de opinión más cuidadosamente cultivadas por los Medio-Partidos: que la corrupción es un vicio exclusivo del "rrrrégimen", que todos los guisos son boliburgueses. Después de este escándalo podríamos decir -parafraseando al imputado- que en todas partes se hornean peras.

Este artículo intenta -sin duda infructuosamente- ser un homenaje a la luminosa memoria de Stefania Mosca
clodoher@yahoo.com

Clodovaldo Hernández