Compañero Hugo Chávez Frías (Caso Joaquín Pérez Becerra)

miércoles 27 de abril de 2011
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

Este 23 de abril fue detenido en el aeropuerto venezolano de Maiquetía el ciudadano sueco, de origen colombiano, Joaquín Pérez Becerra. El comunicado oficial del gobierno que Usted encabeza, dijo que este periodista, y director de la agencia de noticias ANNCOL, era « requerido por los órganos de justicia de la República de Colombia, a través de INTERPOL, con difusión roja, por la comisión de los delitos de concierto para delinquir, financiamiento del terrorismo y administración de recursos relacionados con actividades terroristas. » Por lo cual se dispondría su extradición a Colombia.

Sorprendentemente, dos dias después, el 25 de abril, el presidente de Colombia y ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, en declaraciones al diario El Tiempo de Bogotá, expresó lo que parece ser la verdad: «el sábado llamé al presidente Chávez y le dije que un tipo muy importante para nosotros de las Farc llegaba en un vuelo de Lufthansa esa tarde a Caracas y que si lo podía detener. No titubeó. Lo mandó capturar y nos lo va a entregar. »

Ante esas declaraciones, queda una pregunta obligada: ¿mintió el gobierno venezolano? Pues no existía la orden “roja” de la Interpol contra ese ciudadano. Si ella hubiera existido, Pérez Becerra habría sido detenido en Alemania, país donde embarcó hacia Venezuela, nación que tiene uno de los mejores servicios de seguridad del mundo. O hubiera sido requerido por las autoridades de Suecia, donde reside.
Compañero presidente, Este lunes 25 de abril su gobierno envió a Pérez Becerra a Colombia. No se le permitió la visita de un abogado ni la del cónsul de Suecia en Caracas. Así se violaron la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y los convenios internacionales.

No es la primera vez que un revolucionario colombiano es deportado o extraditado a su país desde Venezuela. Otros ciudadanos, presuntamente miembros de las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional, ELN, y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, han sido ya entregados al gobierno colombiano, el cual, según Usted mismo lo repetía hasta hace pocos meses, es uno de los peores violadores a los derechos humanos en el mundo. Lo que es cierto, pues lo confirman centenares de informes de instituciones internacionales, incluida la ONU.

Entonces Usted puede imaginar muy bien qué suerte le puede esperar al ciudadano Pérez Becerra; y lo qué ya están viviendo los ciudadanos ya entregados por su gobierno a las autoridades colombianas.

Hasta el día de hoy, ningún gobierno europeo, y casi ninguno en el mundo, atendió los pedidos extradición del gobierno colombiano contra sus opositores políticos, sean tildados como los tilde. ¿Por qué sí el de Venezuela? No creemos que estas personas sean terroristas. Además, Usted y el Parlamento venezolano decretaron, en enero del 2008, que las guerrillas colombianas no eran organizaciones terroristas, sino combatientes revolucionarios. Así se les dio estatus político.

Pero si estas personas hubieran cometido delitos en el territorio venezolano, deberían ser sancionados por las leyes de este país, pero no entregados a unas autoridades que desde siempre han mentido, han manipulado la información, como Usted muchas veces lo ha dicho. Como Usted mismo lo ha sufrido.

Compañero presidente, Compañero presidente Chávez, un revolucionario no entrega a otro revolucionario. Esperamos que se rectifique ese rumbo nada decoroso para el proceso bolivariano que tanto defendemos, y que con orgullo queremos seguir mostrando, Por Bolivia:


Hugo Moldiz Mercado
Alejandro Dausa
Victor Vacaflores
Anibal Garzón
Jorge Mendoza
Sonia Brito
Alejandro Rodriguez
Alvaro Zuleta
Raul Prada

1 comentarios:

Dr. Ivanovich Arretureta Guevara dijo...

No estamos jugando metras

Vivir en un país que intenta hacer una revolución no es cosa sencilla. Es una constante lucha que va desde lo ideológico hasta cosas tan cotidianas y fastidiosas como un papel sanitario. Es vivir bajo un asedio milimétrico; es tratar de avanzar esquivando zancadillas de derechas que se niegan a ceder, y de izquierdas que se niegan a entender que esto no es coser un cantar.
No es fácil hacer una revolución: lo deberían saber los expertos revolucionarios de todo el mundo que esta semana se dedicaron, en bloque, a renegar de nuestro Comandante Presidente Chávez, llegando al punto de insulto que salpica al pueblo chavista. Expertos que no han sabido hacer revoluciones propias pero que se dignan a decirnos a los venezolanos, a nosotros, los que roemos este hueso duro cada día, cómo la estamos cagando y de paso, nos amenazan con quitarnos un apoyo que no ha sido más que retórico… se los regalo, váyanse a la mierda.
Lamento mucho lo que pasó con Pérez Becerra, lamento que esta situación llena de incógnitas tuviera el desenlace que todos conocemos. Lo lamento por él, pero también lo lamento por nosotros y por la delicada, tal vez peligrosa, coyuntura a la que hemos sido expuestos. Y es que no deja de llamarme la atención los tiempos en los que estas cosas suceden, porque hace rato que no creo en casualidades: en Londres, revive el uribismo furioso en la súper computadora de Reyes, Colombia decide enviarnos a Macked, lo gringos también lo querían, hay un etarra fugitivo que alguien trató de endosarnos, mientras que la maldita bruja de María Corina Machado, con su ineludible vocación de vende patria, nos acusa en CNN de ser el vecino sanguinario, cruel y violador de los derechos humanos. ¡Qué pena!
No digo que Pérez Becerra sea culpable de su propia desgracia, lo que digo es que en una guerra no se da un paso sin medir sus consecuencias, y esto es una guerra, por si no se han dado cuenta. Hoy lamentamos indignados una víctima, pero pudimos ser muchas si el guiso que nos estaban cocinando hubiese cuajado. Fuimos puestos en un aprieto en el que hiciéramos lo que hiciéramos saldríamos mal parados.
Lo que se hizo evito un mal mayor. Pero entonces yo me molesto, me arranco los pelos y me olvido de todos estos años de lucha, de logros, de por qué hacemos lo que hacemos y doy la espalda arrecho y entrego el país a la MUD.
PUES NO, SOY REVOLUCIONARO, UN HOMBRE COMO MILLONES, TRATANDO DE RECONSTRUIR UNA PATRIA DESANGRDA POR LOS ADECOS Y COPEYANOS, SEPANLO CAMARADAS, NO ESTOY JUGANDO METRAS CON CHÁVEZ HASTA LA MUERTE.